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ORCOYEN - ORKOIEN Ruta monumental

Panorámica de la Iglesia de San Miguel

Orcoyen (Orkoien en euskera) es una localidad de algo más de 3.600 habitantes que se encuentra junto a Pamplona. Enclavada en pleno cinturón industrial, está entre varios polígonos y muy cerca de la factoría Volkswagen, la fábrica más importante de Navarra. Al mismo tiempo su cercanía Pamplona hace que muchos de los habitantes de Orcoyen trabajen en la capital. Su condición de localidad industrial y ciudad dormitorio de Pamplona podría hacer pensar que poco tiene que ver. Pero Orkoien también ofrece varios monumentos que hacen la visita muy recomendable.



En el siguiente enlace tienes un mapa de los puntos de interés que se detallan en este artículo. El mapa puede servirte en tu visita a Orkoien.

- Mapa de monumentos de Orcoyen.
Aunque son las construcciones nuevas las que predominan en Orcoyen, todavía se conserva una parte del núcleo antiguo de la localidad. Para visitarlo tendremos que ir hacia la zona más occidental de la localidad. Allí en lo más alto del caserío y de la zona antigua se encuentra el monumento principal de Orcoyen: la iglesia de San Miguel.
Iglesia de San Miguel de Orkoien
Es una iglesia gótica levantada en el siglo XIII sobre una anterior iglesia románica. Se cree que anteriormente hubo aquí una fortaleza o una torre de vigilancia que aprovechaba las condiciones estratégicas y de visibilidad del lugar. Todavía el exterior de la iglesia, de robusta fábrica y con una alta y vistosa torre campanario puede hacernos recordar el uso militar del cerro. La Iglesia no tiene horario de visitas, por lo que es conveniente para verla por dentro acudir en domingo poco antes de la misa de 11. 
Retablo de la iglesia de San Miguel
Las bóvedas de crucería de la iglesia son fruto de una reforma en el siglo XVI. Pero lo más interesante es su retablo renacentista dedicado a San Miguel. Es curiosa la imagen de San Miguel. Generalmente se le representa o bien como vencedor de los demonios o bien pesando las almas de los resucitados. En ela imagen de San Miguel de la iglesia de Orkoien se mezclan las dos interpretaciones. Además de vencer a un horroroso diablo que se retuerce bajo los pies del arcángel, podemos ver también como lleva la balanza en una mano.
Otros dos retablos adornan las capillas laterales. En la de la izquierda también podemos ver una pila bautismal y un interesante crucificado.
Desde la Iglesia de San Miguel tenemos a unas de las mejores panorámicas de Orcoyen. Podremos ver como se ha multiplicado la superficie de la localidad a lo largo del tiempo. De hecho la población de Oroyen se ha duplicado en los últimos 15 años. También, detrás de la iglesia, se ha habilitado un mirador con una mesa interpretativa que informa del paisaje se ve. Desgraciadamente los árboles alrededor del mirador han crecido tapando buena parte de las vistas, por lo que sería conveniente que se podaran para volver a dar al mirador su panorámica (nota de mayo de 2017, si esto se corrigiera estaría bien que se ponga en los comentarios). Las vistas desde el cerro de la iglesia de San Miguel hacen entender muy bien la situación estratégica de este cerro que domina gran parte de la Cuenca de Pamplona.
Tras visitar la iglesia daremos una vuelta por las calles de alrededor donde veremos algunos caserones que recuerdan que estamos en la parte más antigua de Orkoien.
Un poco alejado de la parte antigua, enfrente del colegio San Miguel y cerca de la carretera encontramos otro de los monumentos principales de Orcoyen: el crucero de la Cruz Blanca. Desde el crucero también tenemos otra de las mejores vistas de la localidad.
Crucero de Orcoyen
Nos acercaremos a la zona más moderna de Orcoyen, donde tendremos que destacar el Centro Cívico que es un moderno espacio multiusos de actividades culturales que está rodeado de una gran zona verde. Otra plaza interesante y muy amplia es la plaza del frontón.
Centro cívico de Orkoien
No podemos dejar también de visitar la plaza Iturgain, moderna y espaciosa plaza porticada que hoy es el centro neurálgico de la localidad. Ahí está el Ayuntamiento.
Plaza Iturgain
Ayuntamiento de Orcoyen
Por último, ya en las afueras del pueblo ,encontramos un pequeño puente medieval que salva el río Juslapeña. Al puente tenemos que llegar desde la zona antigua cruzando la Ronda Oeste de Pamplona.

© Julio Asunción
julioasuncion@hotmail.com

EL SANTUARIO DE SAN PABLO Y SANTA FELICIA Labiano

Santuario de San Pablo y Santa Felicia
La basílica de San Pablo y Santa Felicia es el santuario más importante del valle de Aranguren y lleva suscitando desde hace siglos la devoción de los vecinos no sólo del valle, sino de muchos pueblos de la Cuenca de Pamplona.

- Localización del santuario de San Pablo y Santa Felicia

Aquí reposan los restos de Santa Felicia, que fueron traídos desde el lugar de su muerte, en Amocáin, en los lomos de una mula. En estos enlaces tienes la historia del asesinato de la santa por su hermano y del curioso traslado del cadavér de Felicia:
En el lugar donde la tradición dice que cayó la mula que llevaba el cuerpo sin vida de santa Felicia hay un conjuradero con un techado y varios bancos de piedra. En el suelo podemos ver dos lápidas de piedra Esta lápidas aparecieron cuando se realizaron obras en el lugar para mejor adecuar el entorno del santuario. Son tumbas medievales que la tradición atribuye a los señores de Amocáin, Felicia fue sirvienta de los señores de Amocáin. Estos dejaron sus tierras y sus riquezas para servir a la santa después de muerta cuidando del santuario.
El consuradero donde cayó la mula y la basílica de la santa al fondo
Junto al conjuradero que hace las veces pequeño refugio se levanta la ermita-basílica dónde está enterrada Santa Felicia. Frente a la ermita hay un pequeño y agradable jardín con una fuente poblado de hermosos árboles, alguno de gran porte. Muchos llamaban a este jardín “el hierbín de la santa".
El "hierbínde la santa"
Gracias a la amabilidad de Javier, vecino de Labiano, pude visitar el interior de la ermita. La antigua ermita medieval dedicada a San Pablo que existía cuando el cuerpo de la santa llegó aquí fue destruida por un incendio. La iglesia actual fue reedificada en 1753 en tiempos del Barroco. En los años 80 y 90 del siglo XX la iglesia fue de nuevo restaurada, tomando el aspecto que ofrece a día de hoy. Las dimensiones son más propias de una ermita o una pequeña iglesia que lo que actualmente entendemos por una basílica. Mide 20 m. de largo por 7,45 metros de anchura. En el crucero alcanza los 12,4 metros. Pero es basílica por su importancia como santuario que llevó al Papa León XIII a declarar a este pequeño templo basílica en 1899. El interior es sencillo pero probablemente en esta sencillez radica su belleza.
Interior del santuario de San Pablo y Santa Felicia
Exvoto de niño en el santuario
Aparte de un crucificado y un cuadro de San Francisco Javier nos llamarán la atención los cuadros de niños que son exvotos de agradecimiento por curaciones milagrosas. A Santa Felicia se le atribuyen muchos hechos milagrosos, por lo que los exvotos, hoy muchos guardados fuera de la vista, era muy abundantes.
En el brazo derecho del crucero vemos un ataúd vacío. Era el ataúd en el que se transportaba el cuerpo de Santa Felicia a otros pueblos del valle cuando era necesaria su intercesión para evitar las sequías, los daños del granizo, lluvias torrenciales, plagas o enfermedades. Es curioso, como en algunas partes del ataúd se puede apreciar que se han sacado astillas por los fieles que arrancaban estos trocitos de madera a modo de reliquias.
Ataúd de Santa Felicia
Actualmente ya no se saca el cuerpo de la santa a los pueblos, pero la devoción sigue siendo fuerte hacia este santuario. Y hacia Santa Felicia. Prueba de ello son las romerías que los pueblos del Valle de Aranguren realizan todos los años al santuario. Hace años hasta aquí también peregrinaban las parroquias del Valle de Egües y las del Valle de Unciti. Todavía hoy se procesiona la reliquia del brazo de Santa Felicia que posteriormente queda expuesta en la basílica para que los feligreses la besen. Hace años se aprovechaban estas fiestas para bendecir los campos.
Reliquia del brazo de Santa Felicia
En el retablo barroco presidido por una pintura de san Pablo cayendo del caballo, se encuentra el cadáver de Santa Felicia. Unas pequeñas puertas correderas dejan ver el cuerpo de la santa del que se puede apreciar perfectamente la calavera. Los días de romería muchos feligreses frotan telas y paños en la urna de cristal donde se encuentra la santa. Hay la creencia popular que tales telas alivian los dolores aplicados sobre las zonas donde sufran dolores.
La urna con el cuerpo de Santa Felicia
En la pared vemos un cuadro donde se explica la leyenda de Santa Felicia y San Guillermo. Allí vemos a Guillermo presto a asestar la puñalada mortal a su hermana. Un asesinato que ha pasado a convertirse en una de las leyendas más bonitas y conocidas de Navarra. De hecho en el pueblo de Obanos se celebra la representación de esta leyenda. Obanos de alguna manera es pueblo hermanado con Labiano ya que allí se encuentra la reliquia de la cabeza de San Guillermo el hermano y asesino de Felicia.
Cuadro con la leyenda de San Guillermo y SAnta Felicia
Al acabar la visita hay que sentarse en el encantador jardín (“el hierbín”) que se encuentra frente a la ermita. Mientras la brisa mece las hojas creando un arrullador sonido es fácil sentir que este pequeño rincón del Valle de Aranguren se ha convertido en un lugar lleno de espiritualidad, donde la tragedia de una muerte contrasta con la paz conseguida por Felicia, la joven que pasó a ser eterna en la leyenda y en el recuerdo de los feligreses que aprecian esta historia de humildad y de desprendimiento que la llevo al martirio.
Azulejo en la entrada del santuario
Quizás por eso Felicia merece que se la considere reina, tal como reza en el azulejo que hay a la entrada de la basílica. No fue reina en este mundo, pero si que lo ha sido en el más allá. Cambió su nobleza de cuna terrenal por un reino sin fronteras: el corazón de todos aquellos que se acercan a verla en este rinconcito del Valle de Aranguren.

Bibliografía:
Jesús Equiza: "Labiano. Santuario de S. Pablo y Sta. Felicia. Historia y actualidad". 2001. Editorial Nueva Utopia. Madrid.

© Julio Asunción
julioasuncion@hotmail.com

LA LEYENDA DE SANTA FELICIA

Imagen de Santa Felicia en Labiano
Santa Felicia es la protagonista de una de las leyendas más conocidas del Camino de Santiago y de Navarra. Santa Felicia era hija de los poderosos duques de Aquitania, aunque otras versiones de la leyenda dicen que era hija de los reyes de Francia. Ella y su hermano Guillermo sintieron la llamada del Camino de Santiago. Tras haber completado la peregrinación, Felicia, inundada de la espiritualidad de la Ruta Jacobea decidió no volver a su casa en Francia. Eligió prescindir de las riquezas y de los bienes terrenales para entregarse a una vida humilde dedicada a la caridad y a aliviar las penurias de los pobres y necesitados. Su hermano Guillermo incapaz de convencer a su hermana de que su lugar estaba en Francia entre lo más selecto de la nobleza, volvió a su tierra. Allí Guillermo sólo encontró los reproches de sus padres, los duques, que le afearon el que no pudiera haber impuesto su voluntad a Felicia y la hubiera dejado atrás. Guillermo volvió de nuevo a buscarla para que retornara a las ocupaciones propias de su condición de noble. Además sus padres, los duques, ya estaban buscando para su hermana un buen matrimonio que les emparentara con alguna otra familia de alta cuna.
Cuando Guillermo encontró a su hermana se asombró de que estuviera de sirvienta de los señores de Amocáin, en el valle de Egües. Dedicaba su vida a hacer el bien entre los necesitados y se quitaba su propia comida para dársela a los pobres. Era muy querida en el valle dada su bondad y su vida ejemplar. Guillermo intentó convencerla para que volviera a la casa natal, pero la determinación de Felicia por seguir los caminos de la virtud era superior a cualquier ansia de poder, de alto escalafón o de riquezas. Guillermo ante la imposibilidad de convencer a su hermana de que volviera junto a sus padres entró en cólera. La ira le poseyó y sacando su cuchillo asesinó a su propia hermana.
Asesinato de Felicia por su hermano Guillermo
Guillermo, desolado ante la atrocidad cometida, se retiró como ermitaño cerca del pueblo de Obanos. Presa del arrepentimiento y de la culpa también abandonó la vida de noble y se convirtió con el tiempo en un hombre santo.
Cabeza de San Guillermo en Obanos
Esta dramática historia de los hermanos Felicia y Guillermo (también llamado Guillén en otras versiones de la leyenda) es representada por los vecinos del pueblo de Obanos, lugar donde se conserva la reliquia de la cabeza de San Guillermo. Allí recrean esta leyenda de la que nos sabemos cuanto tiene de histórico ni cierto, pero que se ha convertido en una de las leyendas más conocidas de Navarra y del Camino de Santiago. Como Labiano no queda hoy en el Camino de Santiago, los peregrinos no se acercan al santuario. Una pena, ya que Santa Felicia representa en gran parte el significado más profundo de la Ruta Jacobea. La joven Felicia cambió su vida material por una vida espiritual más pobre pero más feliz y dedicada a los demás. Felicia representa esa "chispa" interior que se enciende en muchos peregrinos que hacen el Camino de Santiago.
La muerte de Felicia no hizo más que aumentar su fama de santa. Y su cuerpo ha sido venerado hasta hoy en el santuario de San Pablo y Santa Felicia en Labiano, pequeño pueblo del Valle de Aranguren donde fueron a parar sus restos.


Basílica de San Pablo y Santa Felicia
Pero el traslado del cuerpo de Santa Felicia a Labiano es otra insólita historia que merece su propio artículo cuyo enlace tienes a continuación:
- El traslado del cuerpo de Santa Felicia a Labiano.

Y para conocer más sobre el santuario aquí tienes un enlace que seguro que te será muy útil si decides visitarlo:

- Santuario de San Pablo y Santa Felicia
© Julio Asunción
julioasuncion@hotmail.com

EL TRASLADO DEL CUERPO DE SANTA FELICIA A LABIANO


En Labiano, pequeño pueblo de la Cuenca de Pamplona en el Valle de Aranguren, hay un sitio muy especial. En el barrio de Villavacoiz, a 150 metros de la iglesia parroquial encontramos un pequeño remanso de paz donde la leyenda y la espiritualidad están muy presentes. Es la Basílica de San Pablo y Santa Felicia. El nombre puede resultar engañoso. Cuando hablamos de una basílica pensamos en un templo de grandes proporciones. En este caso nada más lejos de la realidad. La Basílica de San Pablo y Santa Felicia esta más cerca de las dimensiones de una ermita que de un gran templo.
Curiosamente es Santa Felicia quien le quita protagonismo en este lugar a San Pablo, el gran apóstol. Y eso se debe a que lo que hace especial a este santuario es que aquí se encuentra el cuerpo de la santa mártir que fue asesinada por su propio hermano.

Reliquia del cadáver de Santa Felicia
Santa Felicia fue asesinada por su hermano Guillermo en Amocáin, donde era sirvienta de los señores del lugar. Para conocer como llegó a este triste fin Felicia puedes consultar este enlace.
En Amocáin, donde ya empezaba a tener fama de santa, Felicia fue enterrada en la iglesia. Un día la señora de Amocían, al ir a rezar vio que de la tumba de la que fue su criada salía un clavel sumamente hermoso. Ante tan extraño suceso se hizo abrir la tumba y la sorpresa y la admiración fue mayúscula cuando vieron que el clavel nacía de la misma herida que el cuchillo de Guillermo había abierto en el cuerpo de la joven y que había acabado con su vida. Ante semejante suceso, pensando que sólo podía ser un milagro, colocaron el cadáver de Felicia en un arca de piedra, para mayor lustre de la que ya tomaban por santa. Desde entonces el nuevo sepulcro de Felicia no dejó de atraer a fieles que venían a mostrar su veneración.
Pero un día el arca de piedra desapareció de la iglesia y fue encontrado en medio del campo. A pesar de los esfuerzos de varios mozos por devolver el arca a la iglesia, el sepulcro había adquirido de manera sobrenatural un peso extraordinario, con lo que no pudieron moverlo. Ante este hecho milagroso fueron a pedir consejo al cura del lugar. El cura dijo que una revelación divina le había indicado que el ataúd había que colocarlo sobre una mula y que el cuerpo de la santa debía reposar allá donde parara.
Así se hizo. El ataúd con el cuerpo de la santa se pudo subir sin problemas a los lomos de una mula, habiéndose vuelto de repente ligero. La expectación de los vecinos del valle era máxima. Seguían a la mula que había empezado un tranquilo caminar sin necesidad de ser guíada. Todos esperaban que parara en su pueblo, para así tener a la santa-martir cerca. La mula finalmente paró y cayó en el suelo tranquilamente al lado de la ermita de San Pablo en Labiano. Hoy en el lugar se levanta un pequeño refugio o conjuradero. Un azulejo recuerda el suceso: "Aquí cayó al mula",


El lugar donde cayó la mula con el cadáver de Santa Felicia
Por eso el cadáver de la santa reposa en esa pequeña ermita que recibe el nombre de Basílica de San Pablo y de la reina Santa Felicia. Tal es la devoción que convocaba el santuario que el Papa León XIII en 1899 dio el rango de basílica al pequeño templo.

Curiosamente no es el único caso en que una mula marca el lugar de enterramiento de un santo en Navarra. También es el caso de San Gregorio Ostiense. Pero esa es otra historia.

Para conocer más sobre el santuario aquí tienes un enlace que seguro que te será muy útil si decides visitarlo:

- Santuario de San Pablo y Santa Felicia

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